Amados hermanos de las iglesias de la Región Metropolitana,
¡Los saludo en el nombre y la victoria de Jesucristo! Me llama mucho la atención que en el día de la Resurrección hubo un fuerte terremoto (Mateo 28:2). Tiene que haber sido de un grado mayor porque logró mover la piedra de la tumba. Esa piedra fue removida, no para que Jesús saliera sino para que los discípulos pudieran entrar y ver…. Que efectivamente ¡Jesús había resucitado! Sin la Resurrección no hay cristianismo, y con la Resurrección, el cristianismo es una vía única.
No hay duda que este terremoto nos ha afectado a todos, posiblemente más de lo que pensamos, ¡pero puede ser que nos logre remover una piedra que otra! El énfasis del Sínodo, “Por la Causa del Reino” guiará nuestro quehacer diocesano y regional hasta que estemos seguros de adoptar mentalidad y acción misionera. Tendremos que sacar piedras de duda, dolor, resentimiento, falta de perdón, que efectivamente “bloquean” a esa visión y vivencia del Cristo resucitado que debíamos estar anunciando como tarea de vida. ¡Tenemos una herencia en Cristo que nada puede robar! Sin embargo, cuánta de ella mantenemos encerrada en la tumba de escepticismo, temor, doble ánimo. ¡Cristo resucitó! Qué nada nos impida llevar su luz al mundo.
Aprovecho de avisarles a sus Concilios que el Sábado 8 de mayo tendremos, por la mañana, un seminario convocado por nuestro Obispo para implementar Por la Causa del Reino. Los detalles de horario y lugar se anunciarán luego, pero por el momento sólo anoten en sus agendas la fecha, por favor.
Un fuerte abrazo Pascual,
En el amor de Jesús,
Alfred Cooper
Arcediano